Tipos de contaminación cruzada

Tipos de contaminación cruzada

Si en otro post de nuestro blog de soluciones de etiquetado dábamos algunas claves para evitar la contaminación cruzada, en este vamos a ver de qué tipos puede ser. Si has leído con atención nuestras entradas anteriores, sabrás que todo alimento que llega a nuestra mesa ha de pasar por rigurosos controles de calidad para asegurar su inocuidad.

Estos sistemas de control se aplican para evitar factores de riesgo como son los alérgenos. En este caso, se ha de mantener un control e identificación de las materias primas tremendamente exhaustivo. Otra de las herramientas para evitar la contaminación cruzada es el sistema de trazabilidad.

En el ámbito doméstico también se pueden producir contaminaciones cruzadas por la transmisión de microorganismos de un alimento a otro. Esto puede conducir a una intoxicación alimentaria, algo que representa un notable riesgo cuando se produce de alimentos crudos a alimentos ya elaborados. En estos casos los posibles patógenos se encuentran con muy pocas barreras y pueden multiplicarse sobre todo si se rompe la cadena del frío.

En SATO te recordamos que un tipo de contaminación cruzada de las que se pueden producir en casa es la que viene dada por usar la misma superficie o utensilios para preparar por ejemplo una ensalada y después un plato de carne cocinada. Con la carne ya hecha, gracias al calor, los posibles patógenos del alimento en crudo se habrán destruido. Sin embargo, pueden persistir en superficies como la tabla de cortar o la encimera y pasar a otros alimentos. Ten en cuenta que a temperatura ambiente (25 ºC aprox.), patógenos como la salmonella se desarrollan fácilmente. Por eso, durante la preparación de los alimentos hemos de atender a varios consejos. Por ejemplo, vigilar el tiempo que permanecen a temperatura ambiente, lavar bien los utensilios o envasar los alimentos preparados antes de refrigerarlos.

En casa, la contaminación cruzada se puede producir de dos modos distintos. El primero es por contacto directo entre dos alimentos. El segundo, a través de las manos de quien manipule esos alimentos o mediante material de cocina. También puede darse contaminación directa cuando se preparan platos con alimentos crudos y cocidos como algunas ensaladas. Insistimos en que las vías más importantes de contaminación indirecta son las manos, los utensilios, las encimeras, los trapos de cocina y las bayetas.

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