Qué alimentos se pueden consumir fuera de la fecha de caducidad

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Qué alimentos se pueden consumir fuera de la fecha de caducidad

Es innegable que la cantidad de comida que se desperdicia en España y en el resto de países desarrollados es alarmantemente alta. De hecho, en nuestro país se tiran 7,7 millones de toneladas de alimentos al año, según datos del Ministerio de Agricultura. Muchas veces por no saber interpretar las etiquetas de caducidad y pensando que los alimentos ya no son aptos para el consumo cuando en realidad no entrañan ningún tipo de peligro. Pero ¿cuáles podemos consumir fuera de la fecha de caducidad? Ahora vemos algunos.

Lo cierto es que los expertos en nutrición y bromatología reconocen que es imposible hacer una lista porque es muy complicado. A lo que sí se puede atender a algunas recomendaciones básicas. En otro post hablábamos de las diferencias entre fecha de caducidad y de consumo preferente. La primera es mucho más restrictiva y hace referencia a un día en concreto. Se trata de alimentos microbiológicamente perecederos y que pueden causar una intoxicación alimentaria si se consumen fuera de plazo. En cambio, la fecha de consumo preferente se aplica a alimentos más duraderos y puede ser de semanas, meses o incluso años. Antes de esa fecha los productos conservan sus características organolépticas, de sabor, olor y textura. Siempre y cuando se conserven en las condiciones que se aconsejan en el etiquetado. El problema es que la mayoría de los consumidores confunden ambos términos.

En el año 2014 en España se cambió la normativa sobre los yogures para pasar a marcarlos con una fecha de consumo preferente en vez de fecha de caducidad. Lo que ocurre con los derivados lácteos es que los fermentos vivos van actuando y acidifican el producto, en este caso el yogur. De todos modos, si se toman después de la fecha de consumo preferente pueden estar más ácidos, pero no serán peligrosos para la salud.

En el caso de los huevos, al contrario de lo que pasa con los yogures, no se deben consumir pasada la fecha de caducidad. Hay señales evidentes de que no están en buen estado: olor extraño, yema con un tono un poco más verdoso de lo normal o suciedad en el exterior. En los productos envasados como las galletas, los fabricantes garantizan que el aroma, sabor y textura se mantienen hasta la fecha de consumo preferente. Pasada esa fecha, perderán sabor y textura pero no serán peligrosos. Por su parte, las pastas secas y las legumbres se pueden tomar incluso unas semanas fuera de la fecha de consumo preferente.

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